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lunes, 1 de febrero de 2016

El Huerto comunitario de Batán

Queridos lectores, María Victoria Arroyo de El Vergel Permanente http://permacultivo.es/, nos ofrece una descripción de una iniciativa de huerto urbano muy especial. Os dejo con ella.



Os presento El Huerto del Batán en Madrid. El proyecto se desarrolla desde hace más de dos años en un espacio público residual, cedido por el Ayuntamiento a un colectivo de vecinos del barrio
 

Este huerto comunitario es emblemático, dentro de los cada vez más numerosos huertos urbanos de Madrid: todas las decisiones y los trabajos se realizan colectivamente y funciona. 
 

Esta es su declaración de intenciones:



El huerto es un ejercicio, un proceso de aprendizaje

         Aprender a hacer cosas nosotros mismos (cultivar comida, autogestionar un espacio público)

         Equilibrar lo individual con lo colectivo (la libertad de "aportar lo que pueda cada uno", equilibrado con el compromiso de "aportar lo que hace falta para que pueda existir" pues sólo puede sostenerse si lo sostienen múltiples manos y mentes)

         Aprender a cuidar. Esto implica constancia, el cuidar es lento, requiere paciencia y vínculo emocional

         Aprender a actuar desde la libertad: no hay autoridad, no hay "palo" porque nadie obliga, y tampoco hay "zanahoria" en el sentido de premio (bueno tampoco en el sentido físico, que es que no nacen las zanahorias!)

         Aprender desde este alter-lugar, sobre el lugar en que vivimos: lo que nos aísla, lo que nos oprime y obliga, lo que nos impide autogestionarnos. Aprender sobre la pérdida de la soberanía alimentaria, sobre la destrucción de nuestros vínculos sociales y con la naturaleza.  Aprender sobre la fuerza de nuestras costumbres consumistas. Tomar consciencia de la gravedad de nuestra situación.

         Aprender a dialogar, a escuchar y hablar. Sin prisas. A encontrar vías de vivir los conflictos (conflicto como proceso de aprendizaje)

El huerto nos da:

         Un espacio para el libre juego, donde podemos atrevernos a soñar y hablar sobre lo que soñamos y de esa forma empezar a caminar. Un inicio de cambios, personales y colectivos.

         Un espacio social, donde no estamos solos, donde re-encontramos vínculos con nuestros vecinos.

El huerto es una isla en un mundo hostil, y es precario y frágil, por lo que siempre busca "enredarse", el apoyo mutuo con otras islas, en ese sentido sirve a algo más grande que él.  Pero no aspira a mayor grandeza que el presente.

Del huerto pueden surgir múltiples iniciativas, por lo que surge en él en materia de sueños y proyectos. Pero es independiente, es un fin en sí mismo, no quiere servir como medio para fines que siguen los valores en boga: producir, conseguir dinero desde la autoridad, juntar gente para movilizarla desde cualquier agrupación social o política fuera de él mismo u otra ambición personal de alguien, representar, ganar prestigio...



El huerto urbano que están haciendo posible es un paso en la necesaria ruralización y naturalización de las ciudades, a través de los espacios tanto privados como públicos. Tenemos que devolver a la naturaleza estos espacios y facilitarle las condiciones para recuperarlos, de modo que alberguen biodiversidad y, en lo posible, biodiversidad productiva.

 

Esta es la zona donde se ubica el huerto, inicialmente era un descampado abandonado y someramente plantado por el ayuntamiento con algunos pinos.


El enfoque que tienen del lugar y de su transformación es impecable: empezaron inventariando las plantas silvestres encontradas, con sus usos y propiedades, plantas indicadoras, etc.


En una primera fase se ocupó una zona (en verde en la foto) para huerto ecológico que ya lleva tres temporadas productivas. Después el Ayuntamiento cedió otra zona cercana (en rojo en la foto) donde este año ha comenzado la plantación de un Bosque Comestible Urbano. Este vergel urbano producirá sobre todo frutas, aromáticas y otras plantas aprovechables. 
 
El concepto de bosque comestible incorpora, respecto a una plantación frutal convencional, una aproximación a lo silvestre. En un bosque natural las plantas componen distintos estratos y funciones que se complementan y trabajan en conjunto; además, tanto el agua como los nutrientes y el suelo orgánico participan de ciclos bastante cerrados tendiendo a la autosuficiencia. En ellos la labranza, los abonados, los riegos, no son necesarios. Sin embargo, en la ciudad los medios son muchos y el espacio escaso, por lo que un bosque comestible en el medio urbano se asemeja más a un vergel frutal. El riego es posible y los suelos (pobres en materia orgánica) se pueden mejorar con aportaciones de compost. 
 
El modelado del terreno para la cosecha del agua de lluvia ha sido la etapa previa fundamental. 



El diseño del terreno y de las plantaciones tiene como objetivo que el agua de lluvia permanezca en el terreno y se infiltre. De este modo el sistema será cada vez más autosuficiente. Cualquier aporte de agua de lluvia debe ser aprovechado: las flechas negras indican la derivación de las aguas procedentes de una pista de deportes hacia las zanjas de infiltración. 
 

El objetivo de las zanjas de infiltración es retener y conducir el agua de lluvia y recibir las aportaciones de materia orgánica que se compostarán en el sitio.

La autora de este artículo junto con miembros del Huerto Batán, durante la construcción de las zanjas de infiltración
 
Estas son las zanjas de infiltración que estructuran este nuevo espacio


Hay en proyecto una colaboración con un grupo escolar del barrio: algunas familias voluntarias cederán los residuos vegetales de sus hogares para el huerto y también para surtir la fuerte demanda de estas nuevas zanjas. Esto supone cerrar ciclos incorporando residuos domésticos que actualmente se gestionan con gasto público e incineraciones.


Algunos árboles más rústicos se van a plantar en la zona externa, menos intensiva: almendros, encinas, higueras…Dentro de la zona intensiva, coincidiendo con las zanjas de infiltración, la lista se amplía y se han plantado ya manzanos, perales, cerezos, acerolo, vid, etc. así como diversos arbustos propios de esta zona bioclimática.

Los trabajos prosiguen ahora en este sitio especial donde se aúnan los logros y esfuerzos de un colectivo de personas que creen en las actuaciones pequeñas y cercanas que pueden ayudar a cambiar un entorno como el de las ciudades. 
 

1 comentario:

  1. Excelente iniciativa y aparte del impecable enfoque técnico, está el social y la incidencia en la satisfacción personal y la actividad de grupo.
    Os deseo pan y rosas.

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