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jueves, 23 de octubre de 2014

Bienvivir: unas gafas para un nuevo mapa en 3 dimensiones



El viejo paradigma es mecánico; la Tierra se compara con una máquina y se considera como materia muerta e inanimada. En el nuevo paradigma, la tierra es Gaia, un organismo vivo, una comunidad biótica, un sistema vivo que se auto-regula y auto-mantiene. 

El viejo paradigma es dualístico, como lo definió René Descartes y como es seguido por una mayoría o prácticamente todos los científicos y organizaciones educativas. En este dualismo, la mente está separada de la materia y además gobierna sobre ella. El nuevo paradigma no es dualístico. Mente y materia son uno e inseparables. La física cuántica es la física del nuevo paradigma, donde no hay distinción entre el observador y lo observado.

(Satish Kumar en Soil, Soul, Society)

En este viaje hacia el “bienvivir” en el que se han expuesto los principales fundamentos del nuevo paradigma, voy a dar una vuelta de tuerca más definiendo las principales características a tener en cuenta de cada uno de los tres elementos de los anteriores artículos: el explorador en el primer artículo, el mapa en el segundo  y la brújula en el tercero.  Explicitando y dando visibilidad a esas cualidades, uno se podrá dar cuenta cuando se va acercando o alejando de ellas. En este primer artículo de una nueva triada se expondrán las 3 dimensiones del mapa del bienvivir: el ser humano como individuo, la sociedad y el Planeta. En un segundo artículo sobre el explorador, se definirá a este por sus necesidades y potencialidades humanas dentro  de esas 3 dimensiones. Finalmente, en el tercero se expondrán diez propuestas o cualidades que la brújula tendrá en cuenta para guiarse sobre ese eje del mapa tridimensional.

Fundamentos de las 3 dimensiones del mapa del Bienvivir: Individuo, Sociedad y Planeta.

Como se explicaba en el artículo “Ciencia Holística para el bienvivir: el mapa está vivo”, el mapa es una representación porque la realidad es cambiante en cada instante, sin embargo, de manera simplificada creamos mapas o modelos que nos puedan servir durante más tiempo. Al cabo de un cierto periodo, que no son los segundos con los que la realidad cambia sino meses o años, renovamos el mapa. Las guías de viaje, los mapas de carretera son, entre otros, ejemplos de negocios basados en esa realidad cambiante. 

Fue Ken Wilber en su teoría integral quien planteó un mapa de la realidad con un sentido holístico. Así el mapa de la figura siguiente divide la realidad en cuatro cuadrantes, dos colectivos y dos individuales o bien dos interiores  y dos exteriores.


                              Fuente: Libro "Breve historia de todas las cosas" de Ken Wilber


Así Wilber en ese libro explica que:
“Todos los cuadrantes están relacionados entre sí, porque todos son mutuamente determinantes, y todos son causa y a su vez efecto de los otros”.

Para ilustrarlo expone el  ejemplo de  un individuo que  tiene el pensamiento de ir a una tienda para comprar algo de comer. Ese pensamiento se correspondería con el cuadrante superior izquierdo, que nadie excepto el individuo conocería. Sin embargo, si en el momento de tener ese pensamiento, ese individuo hubiera estado en un laboratorio donde le estuvieran tomando una resonancia magnética en el cerebro podríamos ver “exteriormente” su comportamiento de “pensar” por medio de imágenes del cerebro en un monitor donde se iluminarían las diferentes áreas físicas del cerebro que intervienen en ese proceso. Entonces estaríamos en el cuadrante superior derecho. El pensamiento tendría sentido dentro de un contexto cultural del conocimiento de un lenguaje, cuadrante inferior izquierdo. Por último, toda cultura tiene una correlación social en cuestiones de tipos de tecnologías, factores de producción o instituciones que, en el caso  de las tiendas como tal factor, se podría observar en el cuadrante inferior derecho. Es decir, si ese individuo ha sido educado en una cultura occidental ha aprendido tanto la palabra “tienda” en su idioma como su representación exterior física y su función. Si ese individuo perteneciera a un pueblo indígena del interior del Amazonas, probablemente su pensamiento no hubiera sido el de querer ir a una tienda sino a lo mejor ir a una parte del bosque donde sabe que puede encontrar comida o quizás tomar un arco, cerbatana u otro utensilio e irse a cazar. De esto podemos extraer esa interrelación holística entre los cuadrantes individuales y colectivos. Nuestros pensamientos y acciones vienen determinados por la cultura y los medios de esa cultura. Pero así mismo, nuestra cultura y medios también viene determinado por individuos que abstrayéndose de la cultura en que viven, piensan, crean e innovan transformándola. Es como el funcionamiento de la doble hélice de la espiral dinámica, por una parte las condiciones de vida nos afectan a nuestras capacidades mentales y por otra enfocándonos en unas u otras capacidades mentales nos adaptamos o intentamos cambiar esas condiciones de vida.


El economista E.F. Schumacher en su libro “Una guía para perplejos” ya distinguía cuatro “campos de conocimiento” diferentes, que se exponen a continuación y que tienen cierta similitud con los diseñados por Wilber posteriormente.

                                Fuente: Elaboración a partir de Schumacher

Stephen Covey en su libro “Primero lo primero: vivir, amar, aprender, dejar un legado” también llegó a un modelo de cuatro cuadrantes para tratar la realidad personal. Si extrapolamos sus dimensiones: Física-Social-Mental-Espiritual a los cuadrantes se obtiene la siguiente figura.

                                      Fuente: Elaboración a partir de Covey
 
En 1973, el investigador argentino Carlos Mallmann expuso una teoría sobre las necesidades humanas y sus satisfactores. Para él, el ser humano necesitaba en su desarrollo humano dos cosas importantes: vivir (existencia y convivencia) y crecer (realizarse y superarse). De allí extrajo sus 9 necesidades humanas (permanencia – protección – amor – entendimiento – participación – recreación – creación – darse sentido – sinergía) y sus satisfactores (intra-humanos, inter-humanos y extra-humanos). En la siguiente figura extrapolo esas cuatro dimensiones al sistema de Wilber interior/exterior o individual/ colectivo.



                               Fuente: Elaboración a partir de Mallmann


Posteriormente el economista alternativo chileno Max-Neef que trabajó con Mallmann (y del que me extenderé en el siguiente artículo de esta segunda triada), describió en su tesis de desarrollo humano cuatro dimensiones para las necesidades existenciales: Ser, Tener, Hacer y Estar. A esas necesidades existenciales añadiría 9 necesidades axiológicas (subsistencia – protección – afecto – entendimiento – participación – ocio – creación – identidad – libertad) lo que le daría una matriz de 36 elementos. Esas necesidades se podían satisfacer en 3 contextos:

  1. En relación con uno mismo o una misma
  2. En relación con el grupo social.
  3. En relación con el medio ambiente.
Ken Wilber simplificó sus cuatro cuadrantes en tres, al tomar los de la parte derecha (exteriores) con la posibilidad de ser descritos con el lenguaje objetivo del “ello”, el cuadrante superior izquierdo descrito con el lenguaje del “yo” y el inferior izquierdo en el lenguaje de “nosotros”. Lo llamó el “Gran Tres” como muestra la figura siguiente e hizo ciertas correlaciones con otros sistemas, como las disciplinas tradicionales estética, ética y ciencia o la Belleza, Bondad y Verdad de Platón. También lo vinculo a los tres mundo de Karl Popper (subjetivo, cultural y objetivo), las tres pruebas de validez de Habermas (sinceridad subjetiva, ajuste intersubjetivo, verdad objetiva) o la trilogía de Kant (crítica del juicio estético, crítica de la razón práctica y critica de la razón pura).

                        Fuente: Libro "Breve historia de todas las cosas" de Ken Wilber


En mi propuesta de creación de un modelo normativo para la sostenibilidad diseñé también cuatro cuadrantes apoyados en los anteriores cuadrantes (principalmente Wilber y Mallmann) con una pequeña alteración al modelo de Wilber. Al ser un sistema normativo, es decir ideal, lo idóneo para la sostenibilidad sería intentar comportarse adecuadamente con la Naturaleza, como así ha sido más o menos durante miles de años en diferentes pueblos indígenas a lo largo y ancho del planeta. Por ello el cuadrante conductual de Wilber lo convierto en Medio Ambiente, quedando el sistema como se ve en la figura siguiente. 

                                            Fuente: Elaboración propia


Internamente, la idea intencional del concepto normativo “Bienestar Responsable” para su  posible realización conlleva un crecimiento interno donde el individuo se va desarrollando y renovando humanamente dentro de una cultura consciente en la que participa y  transforma lentamente (deja un legado) para que pueda primar una ética global que englobe los desafíos humanos más importantes. Externamente, como individuo refleja una conducta en simbiosis con el medio ambiente o Planeta del cual reconoce su importancia para su supervivencia de él y de la sociedad donde convive con otros individuos, con los cuales ha desarrollado unas instituciones que velan por unos derechos globales de todos ellos (bien como individuos, bien como colectivos) y del Planeta en general.

De la misma forma que Wilber simplificó las dos partes exteriores, se puede hacer otro simplificación distinta, en este caso simplificando las partes inferiores, la parte colectiva por lo que tendríamos una parte individual interior a la que llamó “Bienestar Responsable” (Yo), una parte colectiva, la sociedad donde uniría los cuadrantes Ética global y Derechos globales (Nosotros) y finalmente la parte del Medio Ambiente (Ello). Esto coincide con los satisfactores de Mallman (intra-humanos, inter-humanos y extra-humanos), con los ámbitos de Max Neef (uno mismo, grupo social, medio ambiente), con la triada propuesta por Satish Kumar (Soul, Society, Soil) y con la de este blog (Autonomía y Bienvivir, Sociedad y Planeta Tierra). Por último, incluso Stephen Covey en su libro “Los 7 hábitos de la gente altamente eficaz” proponía una triada dependencia-independencia-interdependencia que se podría extrapolar a la estructura anterior. Si el individuo depende de la sociedad (cuando nacemos dependemos de nuestra familia u otros individuos) y posteriormente interdependemos con esta cuando adquirimos un rol más bien activo, la sociedad, compuesta por todos sus individuos, depende completamente del medio ambiente o Planeta. De este modo el Planeta con su perspectiva de vida de millones de años, es indiferente a la perspectiva de vida del ser humano (de hecho, lo más probable es la desaparición del ser humano antes que la desaparición del  Planeta). Así mismo, un individuo en la sociedad en la que vive interdependientemente también tiene una pequeña parte de independencia, esa que  le hace crecer, desarrollando sus propias capacidades o fortalezas individuales, tomando sus propias decisiones más o menos libres.

La siguiente figura nos muestra esas tres dimensiones que considero estructurales en el proceso de bienvivir.

                                          Fuente: Elaboración propia


Unas dimensiones que deberían estar presentes en nuestra mirada o en nuestro mapa del bienvivir. Sin ir más lejos, la economía global actual, apenas se fija en el Medio Ambiente y con respecto a la parte social, esta es cada vez menos relevante por lo que se podría diagnosticar que su foco principal es el individuo, olvidando las otras partes del sistema. Los efectos sistémicos de este foco en el individuo lo podemos ver en una sociedad enferma con un incremento en el stress, las adicciones, la obesidad, la infelicidad, etc y un planeta que está perdiendo diversidad, está contaminando océanos, ríos y aire, está cambiando morfológicamente tan rápido que no le da tiempo al ser humano de adaptarse (bosques, selvas, hielos desapareciendo).


Finalmente para acabar y ya que me guio por un modelo constructivista, que cree una diversidad de posibilidades, de las cuales algunas tengan éxito presentaré un esquema en tres dimensiones que puede ser útil para generar ideas o para estructurar nuestra mirada con unas gafas que permiten ver en 3D. Una mirada que sea más profunda y que pueda permitir, quizás, nuevas ideas y soluciones. Muchas de las ideas y conceptos  con los que pensamos e interactuamos están estructurados de forma bipolar, excluyentes y a veces reduccionistas (blanco-negro; derechas–izquierdas; bueno-malo…), pero si se incluyera un tercer elemento (en el caso de que sea posible), se crearía un sistema mucho más complejo pero más real con tres elementos que requiere un cierto equilibrio. Por ejemplo, en el caso de la política, la aparición en el siglo XX de los partidos ecologistas rompió el espectro derechas-izquierdas. La siguiente tabla contiene parte de una serie de triadas que he ido encontrando en los dos últimos años en el que diversos autores proponían tres elementos o triadas que conformaban la totalidad de un concepto o idea. Como nos cuesta ver esas totalidades, para explicarlas tendemos a reducirlo en varios elementos, sin embargo el todo es más que la suma de las partes. Los  he clasificado subjetivamente según una estructura Yo-Nosotros-Ello. Cuando digo subjetivamente es que cualquiera de los términos de cualquier triada puede ir en cualquiera de las casillas, no es algo reduccionista sino más bien holístico. Sin embargo, de un modo práctico, los he colocado en esas posiciones porque personalmente en el caso de que hubiera que dividir ese concepto o idea en 3 elementos con esa estructura, cada uno de ellos me parece que encaja mejor en esa posición.






                                    Fuente: Elaboración propia


Como ejemplo para aquellos que se quieran hacer una tabla de triadas, explicaré 2 nuevas que encontré en el último mes y como las estructuro. La primera la encontré en el libro “Antifrágil” de Nassim Nicholas Taleb. Sorprendentemente, su interesante libro se estructura con una larga tabla de triadas expuesta en el prólogo bajo las columnas de frágil-robusto-antifrágil. Para él lo frágil es algo que se puede romper muy fácil, lo robusto algo que aguanta choques y sigue igual y lo antifrágil al contrario que lo robusto, ante los choques mejora. Extrapolando a la estructura de la tabla, frágil, lo colocaría con el Yo ya que un individuo me evoca fragilidad, robusto con Nosotros porque ante la desaparición de algunos individuos, más o menos sigue igual  y lo antifrágil con el Ello, ya que me evoca el Planeta o Gaia ya que ante golpes o crisis, se vuelve a reinventar, autoorganizándose de otra manera.

La segunda triada la encontré en el libro “Neuroeducación” del investigador Francisco Mora. En ese libro nos dice que “La neurociencia cognitiva ya nos indica, a través del estudio de la actividad de las diferentes áreas del cerebro, que sólo puede ser verdaderamente aprendido aquello que llama la atención y genera emoción. Aquello que es diferente y sobresale de la monotonía.” Por ello propones tres elementos imprescindibles para aprender de los que habla largamente en el libro, la triada atención-emoción-curiosidad. En esa tabla, personalmente colocaría la atención en la columna del Yo porque me evoca algo que tiene que hacer el individuo, emoción en la columna del Nosotros (somos animales emocionales y disponemos de neuronas espejo para empatizar con los demás) y la curiosidad en la de ello, porque aquello que nos atrae o sobresale está en el exterior de nosotros.

El doble objetivo de mirar al mundo en esas 3 dimensiones es, primeramente, estructurar el pensamiento hacia la complejidad de los sistemas, en lugar de ver una respuesta en sólo blanco o sólo negro. Segundamente, como soy un seguidor del psicólogo y escritor Edward de Bono y de su pensamiento lateral que genera posibilidades o ideas mediante distintas estrategias diferentes a un pensamiento lógico, una estructura en 3 dimensiones como la de la tabla puede generar ideas o conexiones para resolver, quizás, problemas individuales, colectivos o ambientales. Los tres elementos de una triada tienen sentido lógico entre ellos, pero no tienen que tener una conexión lógica los elementos de una columna porque cada elementos pertenece a un ente diferente. Sin embargo, utilizando los elementos de las columnas como pensamiento lateral podrían surgir ideas y soluciones. Por ejemplo, en la columna del Ello, Planeta o Medio Ambiente, los elementos resiliencia, mapa, evaluativo, práctico, empoderar, eco, ciencia… a modo de brainstorming podrían resonar en ciertos individuos a decir ¡Eureka¡ ante problemas o ideas sobre el Planeta en las que ya estuviesen  trabajando.





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